Archivo de la categoría: Rubén Reyes Carrasco

Un Periodismo dubitativo, pero con mucha vida

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Título: La explosión del Periodismo: De los medios de masas a la masa de medios

Autor: Ignacio Ramonet

Número de páginas: 155 páginas

Editorial: Clave Intelectual

Palabras clave: Periodismo, futuro, medios de masas, calidad o cantidad, cuarto poder.

Ignacio Ramonet (1943; Redondela (Pontevedra)) expone y analiza, desde su punto de vista, los argumentos que están llevando al Periodismo a experimentar la explosión que da título a su obra. “La revolución digital hace estremecer a los grandes grupos mediáticos”, lo que obliga a muchos medios a adaptarse o morir, esto es, embarcarse en la aventura de Internet, algo que tenemos asumido, y ofrecer contenidos gratuitos, algo que cuesta más de asumir. Gran parte de culpa la tiene también la democratización de la información, si bien es una consecuencia lógica de la llegada de Internet.

Otro de los motivos enunciados en la obra, es la erosión de la credibilidad de los medios, algo que viene motivado por la propiedad de los grandes grupos mediáticos, ya que la prensa pertenece a oligarcas en posesión del poder económico y que actúan en connivencia con el poder político, amén de la excesiva concentración mediática. Esto ha desembocado en que el Cuarto Poder, el perro guardián de la democracia, ese papel que históricamente (y teóricamente) ha desempeñado el Periodismo, haya quedado totalmente desvirtuado.

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Ignacio Ramonet / elperiodico.com

La sociedad que vive a la expectativa de un muro informativo, que “censura” mediante el exceso informativo, bloqueando o, en cualquier caso, haciendo más difícil la localización, de la información correcta verdadera, dando lugar así a ignorantes saturados de información”. Esto ha hecho que la puesta en escena de la información sea más importante que la verificación y análisis de la información, la lucha diaria de los medios por ser los primeros en publicar X, en lugar de publicarlo después, pero con un mayor análisis y un mejor enfoque para el lector que verdaderamente se quiere informar y quiere conocer esos hechos. Es consecuencia lógica, considerando estas premisas, que los propios medios hayan sido los que han cavado la tumba de ese cuarto poder que se les presuponía. En lugar de alzar su prestigio, lo están hundiendo. Ahora sólo hay un poder, una sola esfera de poder: Internet.

Los “perros guardianes rabiosos”, así los llama Ramonet, son los grupos mediáticos del poder mediático establecido y que acallan a la oposición ideológica, citando, como ejemplo, el caso del magnate, político y vividor italiano, Silvio Berlusconi. La globalización liberal y los medios de comunicación de masas van de la mano. Así pues, no nos debe extrañar recibir una sobrecarga de información, pero de información plana. Por ello, Ramonet propone una solución, recibir menos información, pero de mejor calidad y la creación de un contrapoder para el cuarto poder, ya que es el único que no cuenta con uno.

Ignacio Ramonet / elmercuriodigital.es
Ignacio Ramonet / elmercuriodigital.es

En la parte final del libro, el autor comienza a exponer ejemplos de Periodismo que demuestran que las nuevas vías de la profesión pasan por métodos colaborativos como el Periodismo sin ánimo de lucro o el crowfunding, ejemplos de ellos son The Huffington Post o Politico.com y aprovecha también para hablar de WikiLeaks, la revelación de Assange, que han supuesto un arreón para las conciencias dormidas de muchos (si bien el único cable que realmente levantó la indignación de un pueblo fue el tunecino, que acabó con el derrocamiento del monarca, consentido por Occidente, Ben Alí) y que, sin embargo, si no fuera por las cabeceras que se erigieron en pos de los “cables” para su edición y publicación (The Guardian, The New York Times, Der Spiegel, Le Monde y El País), probablemente no habrían tenido la repercusión que han tenido, ya que el panorama de medios parece que se empeñaba en silenciar unas revelaciones que han sido, están siendo y van a ser trascendentales para los ciudadanos, esas cosas “que los políticos no quieren que se aireen”.

Por último, el mensaje que quiere desprender Ignacio Ramonet, es que el Periodismo, como tal, no va a morir, la prensa escrita va a seguir teniendo su lugar: “los aviones no sustituyen a los barcos”, contar historias, no sólo proporcionar datos o cifras, sino hacer lo que uno quiere hacer cuando piensa en ser periodista, crear historias, elaborar un relato, máxime cuando hoy día los canales de información son tantos y tan ricos, sólo hay que saber seleccionar, jerarquizar y elegir la información de más calidad, la más correcta.

Ignacio Ramonet / Attac.tv
Ignacio Ramonet / Attac.tv

El libro de Ramonet me ha parecido una lectura amena y nada pesada. Sus 155 páginas lo hacen un libro fácil de leer, pero además la factura que le da a los temas que trata son totalmente innovadores, ya que se “mete” en temas que otros muchos autores no trata, y es por eso que me parece tan adecuada una lectura como esta. Además, más allá de temas meramente políticos, me parece admirable que defienda, como periodista, que hay dos vías, por un lado la del periodismo sin ánimo de lucro, o hasta yéndonos al lowcost, y por otros, casos como el de Die Zeit, que sin haber cambiado su apariencia seria en años, sigue manteniendo clientes e incluso vende más. Comparto con él que el hecho de que la balanza de pagos en cuanto a papel e internet sea injusta (los lectores de prensa escrita, mantienen a los que leen en web), creo que todo tiene a autorregularse, y aún es pronto para asegurar que en un futuro los anunciantes no pagarán precios parecidos en la red que los que se pagaban en los buenos años de la prensa escrita. El futuro pasa por las audiencias minoritarias, audiencias a las que el periódico conozca bien y pueda ofrecerle contenidos ajustados para así fidelizarlo, pero también hay que reconocer que con la crisis política, económica y social que estamos viviendo, no es nada fácil fidelizar al lector.

Titulares:

– La comunicación se ha convertido en una materia prima estratégica y son los nuevos gigantes de estos sectores (informática, electrónica y telefonía) quienes la controlan.

– Un periodista a quien una empresa paga y cuyos artículos-favorables a la compañía que le contrata- son revisados y validados por los directivos de la misma, ¿es realmente un periodista?

– Desde su creación, WikiLeaks es un festín permanente de secretos, una auténtica fábrica de primicias.

– Las relaciones entre prensa escrita e Internet continúan siendo desdichadas.

– El declive de la seguridad informativa es una de las causas de la crisis actual.

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La ola del Periodismo cooperativo

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De todas las crisis emerge una gran oportunidad y así fue para los extrabajadores del diario Público. Cuando Público cerró, los trabajadores no sabían que hacer. Lo que sí tenían claro es que querían apostar por el buen Periodismo (de investigación y análisis), justo y sin presiones. Fruto de estos ideales nació la cooperativa MásPúblico y otros medios como la revista Líbero, eldiario.es, Mongolia, Materia o EnCubierta.

¿Es esta la apuesta definitiva por un periodismo de calidad, libre y sin miedo ni ataduras? Es pronto para asegurarlo, lo que está claro es que están marcando el camino a seguir para muchos periodistas y estudiantes de la profesión.

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Portada del ejemplar de Abril

La plasmación de esa cooperativa MásPúblico fue la del diario de propiedad compartida La Marea y para conocerla más a fondo, uno de sus fundadores y miembro de redacción, el valenciano Toni Martínezvisitó la Universidad Miguel Hernándezel 10 de abril.

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Toni Martínez / Foto: Periodismo UMH

Su funcionamiento es sencillo: es una cooperativa. Las decisiones en materia económica las toman en la asamblea de socios, la redacción es la que se encarga de los contenidos de cada número y un Consejo Editorial es el que se encarga de que se no se incumplan los valores y principios del medio.

Un Periodismo sin presiones, en defensa de lo público, a favor de la igualdad, la laicidad, la economía justa, el trabajo digno, la memoria histórica, la cultura libre, el interés por los movimientos sociales y la regeneración democrática son algunos de los principios que enarbolan la bandera de este nuevo medio. Aun así pretenden ser un medio de masas, un medio que pueda ser leído tanto por un monárquico o un cristiano como por un republicano o un ateo.

En el terreno de la financiación y publicitario (el gran debate de la prensa escrita) también tienen su código ético. La Marea no apuesta por una financiación basada en la publicidad y “esto no es un problema, es una oportunidad”, afirma Toni Martínez. Sus anuncios estarán sometidos a un código ético que se someterá a debate en las asambleas, por lo tanto, no aspiran a que la publicidad genere más de un 10% de los ingresos. Estos llegarán por otras vías como: la venta de los ejemplares mensuales (3€), la suscripción anual a los 12 números (50€), la opción de hacerse cooperativista (1000€) y la venta de material como tazas y camisetas. Buen Periodismo y que no depende de la publicidad, a priori, una buena receta del éxito. El tiempo lo dirá.

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Toni Martínez

La redacción principal de La Marea se encuentra en Madrid y, al no contar con el apoyo de un gran grupo editorial, los ejemplares sólo se venden en Madrid, Barcelona y Valencia, aunque su objetivo es que los números de La Marea lleguen a los quioscos de toda España en un futuro cercano.

En el terreno meramente periodístico, Toni Martínez dibujó a la cabecera como un medio libre y social, que a su vez abre sus brazos para dar oportunidades a los nuevos periodistas o los periodistas freelance mediante la publicación de sus artículos. El periodista ofrecerá su reportaje a La Marea y, si todo va bien, se lo comprarán. La tirada del periódico es de 25.000 ejemplares, de los cuales 15.000 se llevan a los quioscos y 10.000 se van para las ventas por Internet y las suscripciones. También entran en esta ecuación la imprenta y la distribuidora, que por cada ejemplar puesto en un quiosco se llevan poco más de un euro.

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José Luis González y Toni Martínez / Foto: Periodismo UMH

Sin duda es pronto para saber si el modelo de La Marea es el idóneo, pero ofrece una alternativa ética y sana a lo que muchos hoy en día piensan que es el Periodismo. Así es como se consiguen cambiar las cosas. De la misma manera que ellos vieron en la crisis una oportunidad para sacar adelante este proyecto, es ese sentimiento el que debe embriagar a los nuevos periodistas para cambiar las cosas, cambiar el modelo por el cual se rigen las normas del Periodismo actual, que como se está viendo, no funcionan y poco a poco se están transformando.

Parafraseando a la declaración de intenciones que se puede leer en la web de La Marea: “Aspiramos a crecer juntos”. Y no sólo ellos, sino todos los periodistas. Y con proyectos así, que pueden servir como un espejo donde mirarse, todo es mucho más fácil.

Stephen Glass y el periodismo de ficción

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Stephen Glass era un prometedor periodista que, tras haber destacado como director del diario de la Universidad de Pensilvania, consiguió un puesto de trabajo en The New Republic, como asistente de redacción, una reputada revista que destacaba por su detallado análisis político y que podía presumir de ser la única que “viajaba en el Air Force One [avión presidencial del presidente de los Estados Unidos] con el presidente”, dejando bien claro que la revista tenía una repercusión política que hacía que cualquier periodista deseara trabajar en ella. Y Stephen Glass era uno de esos afortunados.

El prometedor periodista pronto comenzó a destacar con las publicaciones de interesantes y simpáticas historias extraordinariamente relatadas que le hicieron ganarse al público. Historias que pronto se desmoronaron como un castillo de naipes. La publicación de su artículo “Hack Heaven” fue con el que Glass cavó su propia tumba periodística. La historia de un joven pirata informático (hacker en inglés) que había conseguido atentar contra Jukt Micronics y esto le granjeó una oferta de la empresa informática para trabajar con ello. Las exigencias del “púber” hacker fueron las suscripciones a Penthouse y Playboy, el ejemplar nº1 del cómic X-Men, viajar a Disneyland y un Miata (nombre con el que también se conoce al Mazda MX-5), para acabar despidiendo a los directivos de Jukt Micronics con un grito tan rotundo como cinematográfico: ¡Show me the money!

La publicación de un tema tan “digital” en un medio tan tradicional como The New Republic, llamó la atención de Adam Penenberg, periodista con una mayor trayectoria “digital” que trabajaba en Forbes Digital y no entendía cómo no se había enterado de una historia como tal. Así pues, el bueno de Adam se puso a comprobar las fuentes y datos del artículo para acabar dando como resultado que todo era una patraña, una farsa, un invento del prometedor periodista Stephen Glass.  De sus 41 artículos publicados, un total de 27 eran inventados en su totalidad, o parcialmente. Es menester comentar que el equipo de Forbes Digital contó con la ayuda del director de The New Republic, Charles Lane, que comenzó una investigación interna, que si bien al principio le provocó alguna enemistad en el seno de la redacción, finalmente, y tras la comprobación de las mentiras de Glass, finalmente fue vital para descubrir los tejemanejes del joven periodista.

Por un lado, el análisis de la web de Jukt Micronics dió como resultado una web que no podía pasar como profesional para un periodista con experiencia en lo online (como los de Forbes Digital), algo que no ocurría con el director de The New Republic, Charles Lane, que reconocía que tenía nula experiencia en lo digital. Comenzaron a cotejar datos y comprobaron como muchas de las fuentes no existían, no existía tal congreso de hackers, ni el hacker en sí. Una de las investigaciones que más mérito tuvo fue la del número de teléfono de Jukt Micronics, ya que, acertadamente, Adam Penenberg hizo que dos teléfonos llamaran a la vez a dicho número y fue así como se dieron cuenta que la teórica empresa sólo contaba con una línea de teléfono, algo bastante poco inusual en una empresa de gran volumen, como así comentaba Stephen Glass en su historia. Fue un ejercicio que desenmascaró al impostor periodista, pero por otro lado (y no aparece reflejado en la película), deja al aire las vergüenzas del ejercicio de comprobación de fuentes y datos del que tanto presumía la redacción de The New Republic, lo que empuja a un servidor a pensar (si piensa mal) que si un periodista pudo engañar tan fácilmente a tantos redactores, editores, etc., que comprobaban los datos y los reportajes, ¿por qué no lo pudo hacer algún otro? Con esto quiero decir que no sólo queda al descubierto Stephen Glass, sino que también queda al descubierto la fiabilidad de The New Republic y eso es algo que no se destaca apenas en el film de Billy Ray.

Stephen Glass fue despedido y acabó sus estudios de Derecho, de lo que ahora ejerce e incluso escribió un libro (“El Fabulador” [Ed. Planeta Internacional, noviembre 2003]) donde intentó lavar su imagen, cosa que no consiguió. Tras su ansia de fama, causa de la invención de todos esos artículos, ha pasado a un oscuro ostracismo.

Hoy día sería un error pensar que el rigor periodístico, la verificación y el buen periodismo, son sólo sinónimos de medios tradicionales. Son sinónimos, simple y llanamente, de los buenos periodistas. De aquellos a los que su ética les dice que tienen que trabajar acordes a las “reglas del juego” y no inventarse fuentes, datos o artículos al completo. Si eso no fuera así y no existieran las excepciones que confirman la regla (Stephen Glass, Jayson Blair o Johann Hari), no sólo el buen periodismo estaría perdido, sino todo el periodismo estaría abocado a la desconfianza del público y al desastre, a la desaparición. Los medios tradicionales y los medios digitales son las dos caras de una misma moneda y hay razones para pensar que en ambas se pueden encontrar ejemplos de los tres sinónimos enunciados más arriba: Periodismohumano, En la boca del lobo, Hotel Palestina, entre otros. Por el contrario, en el periodismo tradicional también podemos encontrar historias que han resultado ser falsas o manipuladas intencionalmente: La portada de Chavez de El País, estadísticas y datos del movimiento 15-M, las nacionalizaciones de empresas españolas en el extranjero, etc.

En definitiva, el rigor, verificación y buen periodismo se practica tanto en unos medios como en otros, independientemente de si son tradicionales o no. La pelota está en el tejado del periodista que es el que debe llevar a cabo ese rigor, esa verificación y ese buen periodismo. Y si eso se le inculca al periodista, el oficio habrá ganado mucho.

Conclusiones del caso Stephen Glass y The New Republic:

  1. Aunque una historia sea buena y parezca interesante, hay que comprobarla, sin dejarse influenciar por la relación o la personalidad del periodista que la publica.
  2. Internet es una herramienta que ha facilitado la transmisión de la información y la comprobación de la misma, aunque también tiene otra cara, la del anonimato y la posibilidad de difundir informaciones falsas haciéndolas pasar por verdaderas. Internet facilita la invención y el plagio, pero también lo hace más fácil de descubrir.
  3. El verdadero periodista disfruta ejerciendo su trabajo de la mejor manera posible, comprobando la procedencia de las informaciones y no inventando ni fuentes ni datos. El éxito y ganar lectores, llegará paulatinamente si el periodista realiza su trabajo acertadamente.
  4. Conviene revisar los dispositivos para la verificación de la información en cualquier medio, cada cierto tiempo, ya que normalmente las estructuras que verificaban la información vehemente y concienzudamente, tras el paso del tiempo, se suelen tranquilizar y es ahí donde pueden darse casos de periodismo de ficción.
  5. El Periodismo tiene en lo más alto de la pirámide la verdad, la transmisión de hechos noticiosos e informaciones verdaderas, en el momento que esto no es así, el Periodismo no tiene sentido. No hay que confundir Periodismo con literatura.

NewPaper: una historia de cómo el Periodismo no se crea ni se destruye, sólo se transforma

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Título: NewPaper: Cómo la revolución digital transforma la prensa

Autor: Albert Montagut

Número de páginas: 432 páginas

Editorial: Deusto S.A. EDICIONES

Prólogo de: Vicente Verdú

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Fuente: http://www.periodistadigital.com


El periodista catalán Albert Montagut publicó en noviembre de 2012 este libro, su segunda obra tras Fe de Errores. En NewPaper Montagut ahonda en la convergencia que se ha llevado a cabo entre el periodismo print y online y las transformaciones que han sucedido y se sucederán en el periodismo tradicional tras la irrupción de algo que en sus primeros días sólo unos pocos le dieron la importancia y dimensión que realmente tuvo, tiene y tendrá: Internet.

En cuanto a esta rivalidad entre prensa en papel y online, podemos analizar los resultados que arrojó un estudio de la Asociación para la Investigación de los Medios de Comunicación (AIMC) en 2011, en la que se pueden encontrar diversas conclusiones que, en tan solo dos años, se puede decir que se han quedado obsoletas, lo que sirve para hacerse una idea de como cambia el universo print y online en poco tiempo.

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Para ello, el periodista catalán expone sus teorías conjugándolas con las opiniones de periodistas muy reputados de la prensa española como Pedro J. Ramírez (El Mundo), Mario Tascón (lainformación.com), Juan Luís Cebrián (El País), Gumersindo Lafuente, Juan Varela (periodistas21.com) e Ignacio Escolar (eldiario.es), entre muchos otros. Es aquí donde se ve la intención del autor mezclando las opiniones, tanto de personajes de reconocida trayectoria print como de otros que tienen la suya en el terreno de lo online. Esto ayuda al lector a hacerse una idea más global de las teorías o argumentos que esgrime Montagut, ya que podemos conocer las dos versiones del “conflicto”.

Pero que esto no confunda, no queremos decir que NewPaper sea una sucesión de opiniones de reconocidos periodistas españoles, no. NewPaper relata de manera amena y precisa las diferentes etapas por las que ha pasado el periodismo online en España (y en el mundo) y un repaso a los problemas a los que se han enfrentado y se enfrentarán los periodistas del futuro. Un futuro que, tras la lectura del libro, estará marcado sobremanera por lo online.

Se ha pasado de un periodismo en el que el periodista online estaba marcado por la frase: “El que vale, vale, y el que no, va a la web”, como le dijeron a un Andrés Gil recién llegado a la escuela de El País, a un periodismo en el que lo online ha adquirido una importancia capital y no todos los periodistas estaban preparados ni dispuestos para este cambio. De ahí se desprende uno de los grandes motivos de la situación que vive hoy en día el periodismo: no nos hemos sabido adaptar a lo que las señales nos estaban prediciendo.

Información web gratuita o de pago

El debate entre prensa online gratuita y de pago es algo que lleva mucho tiempo en el disparadero. Es aquí donde Montagut se refiere a los datos que arrojan los diferentes estudios que se realizaron cuando El País, en 2002, decidió convertir sus contenidos online en contenidos de pago. Algo que en su momento fue “criticado” y le hizo perder una posición preponderante en el panorama de webs de noticias online, pero que a años vista, hubiera solucionado muchos problemas de la prensa actual si todos los medios se hubieran acogido a esa medida, tan impopular en ese tiempo. Durante ese periodo en el que elpaís.com cobró por los contenidos, elmundo.es se erigió como la web de noticias en castellano más visitada. Finalmente, en 2011, tras la vuelta a los contenidos gratuitos de elpais.com en 2005, la web del diario dirigido por Juan Luis Cebrián, conseguiría arrebatarle el liderazgo en cuanto a número de usuarios que visitan la web a elmundo.es. Ahora el panorama se plantea más claro con plataformas como Orbyt de El Mundo y el Kioko y Más de El País, de ABC, Ideal (Granada) y El Correo, entre otros. En este enlace podemos encontrar una referencia a esta plataforma de Vocento surgido con el fin de plantar cara a Orbyt.

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Así responde el exdirector de ADN a una de las cuestiones más candentes en el panorama periodístico español, pero son múltiples los temas que tienen cabida en el NewPaper, tales como el periodista multitarea y su importancia en las redacciones de hoy en día, en las que se producen sinergias de medios o el problema del anonimato de Internet y la difusión de rumores que ha hecho que la información que recibimos por este medio tenga un carácter menos serio o más sensacionalista que en la prensa escrita, entre otros.

Si hay algo que criticar en “NewPaper: Cómo la revolución digital transforma la prensa” es que el formato se hace algo pesado cuando introduce largas citas de periodistas, ya que normalmente mezcla diferentes temas y el lector se puede confundir. También la introducción de artículos publicados en prensa hacen que en ocasiones el libro se le atragante al lector. Pero, en definitiva, el libro es una herramienta estupenda para conocer el panorama actual y ahondar en el futuro de la prensa escrita y online, tanto en España como en el mundo, sustentada por las opiniones de pesos pesados en el mundo del Periodismo español.

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Fuente: http://www.lavanguardia.com

El final del libro es una de las partes más destacables, si bien no hace hincapié en ningún tema concreto, sino que toca diversos temas que el autor cree que serán de gran importancia en el futuro del Periodismo. Un soplo de aire fresco para el periodista o futuro periodista que lea el libro. Montagut habla del futuro de la prensa, de la importancia de la preparación del periodista y de que éste sea optimista, dando así consejos y ejemplos para afrontar una etapa que, para el joven periodista que ya tiene asumidos esos roles print y online, será bonita, pero también dura y competitiva.

Entrevista a Albert Montagut en Thecult.es: Aquí

Titulares:

-“Internet es el rey de todos los husos horarios del mundo”.

-“La prensa se resiste al cambio digital, pero las estadísticas indican que el cambio del print por el online es inevitable. Ser o no ser; Vivir o morir”.

-“La prensa ha de mirar hacia adelante y no dar por bueno ningún presupuesto que no sea rentable. La prensa ha de ser rentable por sí misma”.

– “Hay que hacer menos páginas y hacerlas mucho mejores, más rigurosas. Más atractivas”.

-“Ha llegado el momento de ser optimistas, de corregir nuestros errores y ver en el cambio tecnológico y el mundo online el camino a seguir. Al final de ese túnel la luz brillante siempre será el Periodismo”.

Palabras clave: prensa de pago, prensa gratuita, online, print, periodista multitarea

Ramón Lobo: Este fuerte no se rinde

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El pasado 23 de noviembre la UMH acogió una interesante charla titulada ‘Periodismo: presente y futuro’, en la que los ponentes fueron Juan Ramón Gil, director del Diario Información, y Ramón Lobo, el reconocido corresponsal de guerra, que concentró gran parte de la atención del público ya que era su primera charla desde que fuera despedido por el ERE del diario EL PAÍS. José Luis Vicente Ferris, escritor, profesor de la UMH y director del Instituto Juan Gil Albert, fue el presentador de ambos ponentes

El director del Diario Información afirmó que no tenía muy buenas noticias en relación al mundo del periodismo y articuló este hecho mediante las cuatro crisis que está atravesando la profesión. La primera de ellas se sustenta en que el periodista ha perdido su identidad y cuando esto sucede “no hace bien su trabajo”, argumentó. La segunda incidía en la no adaptación de los medios a la llegada de las nuevas tecnologías, que provoca que no se le saque todo el jugo posible a estos elementos recién llegados a las redacciones y que tienen unas posibilidades enormes.  La tercera hace hincapié en que el modelo empresarial no es el adecuado, siendo el factor determinante para esta crisis del modelo la aparición de Internet y que nadie ha sabido rentabilizarla. “Es un disparate regalar información”, sentenció el periodista alicantino. Y esto provoca que la calidad de la información sea inferior y los editores tampoco han sabido responder, ya que se han encargado de “prescindir de la gente más valiosa de las redacciones”. Y la cuarta, la crisis económica que arrastramos desde 2008, que ha terminado de “rematar” la situación.

Por último, Juan Ramón Gil, acabó animando a los estudiantes de Periodismo de la UMH para “un futuro difícil” y añadió que “el periodista debe construirse por sí mismo”.

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Entró en escena, entonces, Ramón Lobo. Un ejemplo de periodismo para muchos de los reunidos en el edificio Atzavares de la UMH. No le hace falta presentación.

Su ponencia era la más esperada: era la primera charla que concedía desde su despido. Su intervención tuvo que ver con el Periodismo que no se aprende en los libros y con el que sueñan todos los estudiantes de periodismo, el del joven niño que va a la redacción y que no cabe en sí de gozo al ver que publican tu primera pieza por 250 pesetas de antaño.  Tal vez su situación actual se puede definir con el nombre del nuevo blog que ha creado: Este fuerte no se rinde.  Tras un recorrido por sus experiencias en el mundo del periodismo, el periodista nacido en Venezuela, apostó por el futuro de la profesión, tan adorada por los que la ejercen y practican como defenestrada por los que mueven sus hilos. “Esta profesión es un tobogán: a veces subes y a veces bajas”, definiendo perfectamente cuál es su actual situación profesional.

También tuvo tiempo de divertir a los asistentes con diversas experiencias que vivió en África, como corresponsal, enfatizando en la diferencia en todos los aspectos de la vida que existen si los comparamos con los de occidente. “En África la paz es sólo tener miedo a ser pobre”.

Tras un turno de preguntas muy interesante, terminó esta ponencia en la que todos los presentes conocieron un poco más a Ramón Lobo, la situación actual del Periodismo y se agarraron fuerzas y esperanzas para afrontar la difícil situación que se plantea en el futuro del Periodismo.

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Periodismo UMH se compromete contra la violencia de género

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El pasado 30 de noviembre, en el edificio Atzavares de la UMH, se presentó la campaña contra la violencia de género #yomecomprometo. El antiguo alumno de Periodismo UMH, Ruben Ferrández, jefe de comunicación y Ángel Gómez, director de la campaña, fueron los encargados de dar a conocer los detalles de #yomecomprometo.

Ferrández aclaró que la principal intención de #yomecomprometo es concienciar a toda la sociedad y crear “un compromiso a todos los niveles”. La campaña, que se inició el 25 de noviembre y finalizará el 8 de marzo de 2013, cuenta con el apoyo del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Con el fin de agilizar y facilitar la denuncia de los maltratos, se creó una plataforma web que actuará de sistema de denuncia online, acogerá testimonios de mujeres maltratadas, maltratadores y especialistas en la materia y, por supuesto, los videos de los “comprometidos” contra la violencia machista. Este incipiente ejercicio de denuncia social contra la violencia de género, contó con la implicación de actores, artistas y periodistas de la talla de Rosa María Calaf, Jordi Rebellón, Samanta Villar o Nerea Garmendia entre otros.

Angel Gómez y Rubén Ferrández
Angel Gómez y Rubén Ferrández

Rubén Ferrández recordó la importancia de volver a sensibilizar a la sociedad ante estos temas, ya que como explicó: “Estamos narcotizados ante los medios de comunicación”. Y también insistió en la importancia del periodismo social y los periodistas que se especialicen en dicha área, además de la importancia de la no utilización del lenguaje sexista en el Periodismo.

Ángel Gómez, director del proyecto y cineasta, fue el encargado de dirigir a los actores en los spots de la campaña. Su idea era clara, crear duda en el espectador para que, repentinamente, se choque con la frase concreta y contundente que expresan los actores. También explicó que buscaban crear una “sensación de agobio y angustia” para crear así un mensaje agresivo y no reflexivo que consiga hacer pensar al espectador. En este sentido, Rubén Ferrández quiso aclarar que aunque el mensaje sea impactante y busque un compromiso social, no se debe traducir en presión social para la mujer maltratada, ya que esto puede ser contraproducente.

Angel Gómez, Rubén Ferrández y José Luis González
Angel Gómez, Rubén Ferrández y José Luis González

Al final de la ponencia, los alumnos de Periodismo de la Universidad Miguel Hernández y el profesor Jose Luis González que presentó la charla, pudieron ser parte de esta campaña y el equipo de #yomecomprometo grabó un video en el que los futuros periodistas fueron los que se comprometieron contra el maltrato. Porque como reza la página web de la campaña: “Frenar este crimen está en nuestras manos”.

Kapuściński, el periodismo sin intermediarios

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El pasado 21 de noviembre los alumnos de Periodismo de la Universidad Miguel Hernández de Elche, asistieron a una conferencia impartida por Beata Nowacka y enmarcada en el Seminario Internacional Ryszard Kapuściński, promovido por el profesor de la titulación de Periodismo, José Luis Gonzalez. En la ponencia se esbozó la vida y obra del periodista Ryszard Kapuściński desde cinco perspectivas distintas: la de periodista, fotógrafo, poeta, humanista e intérprete de otras culturas.

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Beata Nowacka. Foto: periodismo.umh.es

Beata Nowacka, una de las más reputadas biógrafas del periodista polaco, recordó que Kapuściński comenzó su carrera del mismo modo que el público asistente, “siendo un estudiante universitario”. Estudiante de historia, el reportero vivió en una época convulsa e irrepetible donde en África, tras años de colonialismo y esclavitud, surgieron nuevas naciones. El espíritu humanista y periodístico del que hacía gala el periodista polaco, le impidió “estudiar la situación desde las bibliotecas”. Abogaba por la práctica de un periodismo de proximidad, sin intermediarios, él quería ser testigo directo de esos conflictos. Y así lo hizo.

Nowacka recordó que Kapuściński trabajaba en una agencia de noticias polaca bastante modesta, cubriendo todo el continente africano, lo que le hizo ser corresponsal en cerca de 54 países, aunque esta experiencia también le granjeó algún problema: llegó a ser condenado a muerte hasta en cuatro ocasiones.

Ese periodismo de proximidad que practicaba era el que conjugaba con una frase que el corresponsal polaco manifestó y que posteriormente daría título a uno de sus libros: “Los cínicos no sirven para este oficio”. Este afán por la creación y defensa de una ética y deontología periodística es lo que, a su vez, lo convertía en un periodista que destacaba por la visión humana de sus historias y reportajes.

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Periodista, escritor, historiador y, en cierta manera, etnógrafo. Kapuściński interpretaba las otras culturas para sus lectores, pero también interactuaba y se mezclaba con ellas, consiguiendo ser “la voz de aquellos que no la tienen” en los lugares donde no existían medios de comunicación. Sentir empatía y curiosidad, no tener miedo al esfuerzo, eran otras de las claves para el trabajo periodístico que argumentaba el periodista polaco en este libro.

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José Alberto Avilés – Profesor UMH

La profesora de la Universidad de Silesia, Beata Nowacka, expuso las características que hicieron al reportero polaco lo que es hoy en día, cuando sus obras se han traducido a más de 45 idiomas e incluso Gabriel García Márquez lo ha calificado como “el periodista más grande del siglo XX”. Asímismo se mostró agradecida con la titulación de Periodismo de la UMH que mantiene viva y estudia la obra de Ryszard Kapuściński, fallecido en 2007. José Alberto Avilés, también profesor de la titulación, fue el encargado de traducir a la ponente en una conferencia que acabó con un distendido turno de preguntas.